 | | Eugenia Contreras Aravia. 40 Años. Comerciante. |
De haber nacido como Dios lo creó, porque a los ojos de El somos todos iguales. Cuando Dios venga a la tierra buscará la humanidad, el espíritu y lo interior de las personas. No va a buscar lo de afuera, ni a elegir pueblos. Un homosexual es un ser humano, no lo miremos como una desgracia. Una madre que tenga un hijo homosexual debe tomarlo como una bendición. Quizás ese joven tendrá muchas actitudes positivas que otros no tienen.
 | | Jaime Díaz. 35 años. Estudiante de Arquitectura. |
De su condición, de reconocerla y no de ocultarla. Un homosexual debe vivir sin prejuicios y disfrutar de manera intensa su orientación. Es difícil luchar contra los prejuicios, pero creo que los homosexuales deben ser valientes y salir adelante.
 | | Gabriel Sandoval. 24 años vendedor. |
De nada debería sentirse orgulloso, porque yo los encuentro... No apoyo el homosexualismo. Los detesto a los huevones.
 | | Mirian Centrión. 64 años. Jubilada. |
De ejercer cualquier profesión, porque son personas y su orientación es algo muy privado. Ellos pueden desempeñarse en cualquier trabajo y ser unas excelentes personas.
 | | Jaqueline Contreras. Estudiante de Psicología. 28 años. |
De poder ser libre, de poder escoger, de realizar todas sus fantasías sin dañar a nadie.
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